El corrector es un elemento importante a la hora de maquillarnos, ya que nos ayuda a disimular imperfecciones de nuestro cutis como ojeras, manchas, cicatrices, venitas rotas, entre otros.

Sin embargo, las preguntas son: ¿Sabemos sacar de él el máximo provecho? ¿Sabemos cómo aplicarlo correctamente o en lugar de disimular lo que hace es resaltar nuestros defectos?

Se recomienda aplicar el corrector después de la base, ya que, como no se aplica sino en ciertas zonas, el efecto no sería el mismo al cubrirlo con la base.

Tipos y usos

Una mujer puede sufrir irregularidades permanentes en la piel, o presentar sensibilidad de manera temporal, por lo que el corrector se ha convertido en el cosmético imprescindible en cualquier tocador. Conoce los tipos que existen, y elige el más adecuado para tu piel.

· Corrector en barra: Los de barra son muy fáciles de utilizar, ya que se pueden aplicar directamente sobre la piel. Es ideal para cutis jóvenes. Se debe elegir un tono más claro que el de la piel, y aplicar una pequeña cantidad en la zona a trabajar.

· Corrector en crema: que no son tan espesos, dan como resultado un maquillaje muy natural. Se aplican con un pincel o una esponjita suave. Es el más común, y es ideal para cubrir ojeras e imperfecciones profundas.

· Corrector en líquido: Hay también correctores líquidos, que puedes extender con el dedo sobre la zona que deseas disimular .Está contraindicado para las pieles grasas.

· Corrector en polvo. Es ideal para disimular los granos en pieles grasas, pero no genera una gran cobertura en la tez.

· Corrector en mousse. Es de muy amplia cobertura y de textura ligera. Al primer contacto con la piel se transforma en polvo.

Leave Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

clear formSubmit