
El invierno es la época del año que nuestra piel se reseca más, nuestro cabello tiene menos brillo y nuestro rostro se siente tirante y aparecen rojeces.
Esta situación tiene su explicación y es que el frío contrae los vasos capilares, con lo que no llega suficiente oxígeno ni nutrientes a la dermis. Además, la epidermis no se renueva tan rápido y se acumulan las células muertas.
El resultado es una piel reseca, tirante y más brillante. En cuanto al cabello, éste también sufre y se ve más mate.
Sin embargo, todo ello puede combatirse solamente cambiando algunas rutinas de belleza durante estos meses con lo cual se puede lograr aspecto radiante a prueba de bajas temperaturas.
Manos reparadas y suaves
En esta época se resecan mucho debido a la falta de glándulas sebáceas y al agua y al jabón. Cada vez que las laves aplica una crema con efecto barrera, que reduce la aparición de grietas y las protege de las agresiones.
Una vez a la semana aplica una crema facial de noche o la mascarilla que usas en el rostro, ponte unos guantes de algodón que hayas calentado previamente en el radiador y espera 15 minutos. Después aclara con agua. Notarás que las manos quedan suaves y flexibles.
Un rostro lleno de vitalidad y resistente al frío
En invierno es normal tener la piel pálida y apagada por el efecto del frío, pero con unos sencillos cuidados puedes combatir estos efectos.
Gana luminosidad Lo conseguirás si pones en práctica estos gestos:
– Exfoliación también en inverno Es fundamental para retirar las células muertas que dan un aspecto apagado al cutis. Sin embargo, conviene espaciar las exfoliaciones (una vez cada 10-15 días es suficiente) para no irritar más la piel.
– Maquillaje buena cara Usa uno o varios de los siguientes productos: en un tono lavanda corrige el tono apagado y deja una piel saludable y con energía.
– El corrector camufla ojeras, granitos y rojeces e iguala el tono del cutis.
– El iluminador contiene micropartículas reflectantes que multiplican la luz de la piel. Aplícalo solo en zonas estratégicas como el arco de las cejas, los pómulos y la barbilla.
